NOTA Nº 414

Presentación de

"Informe sobre Mecanismos Innovadores de Financiamiento",

En el ámbito de Acción contra el Hambre y la Pobreza

(Nueva York, 8 de septiembre de 2004)

Se realizó hoy, 8 de septiembre, en Nueva York, reunión de los Representantes Permanentes de Brasil, Francia, Chile y España ante las Naciones Unidas, con el objetivo de presentar el "Informe del Grupo Técnico sobre Mecanismos Innovadores de Financiamiento", elaborado en el contexto de la Acción contra el Hambre y la Pobreza. El Informe servirá de base para la Reunión de Líderes Mundiales contra el Hambre y la Pobreza, que ocurrirá en Nueva York, el día 20 de septiembre corriente, con la participación del Presidente Luiz Inácio Lula da Silva y de más de cincuenta Jefes de Estado y de Gobierno, además de dirigentes de organismos internacionales y representantes del empresariado y de la sociedad civil.

Se reproduce, a seguir, los principales puntos utilizados por el Representante Permanente de Brasil ante la ONU, Embajador Ronaldo Sardenberg, durante su intervención en la reunión de hoy en Nueva York:

"La lucha contra el hambre y la promoción del crecimiento económico sustentado tuvieron papel importante en varios eventos internacionales de alto nivel a lo largo de los últimos años. En particular, el tema estuvo presente en las discusiones mantenidas en el foro Mundial de Alimentos en 1996, en la Cumbre del Milenio en 2000 en Monterrey y Johannesburgo en 2002.

A pesar del amplio consenso en torno de la necesidad de liberar al mundo de la pobreza y del hambre, la mayor parte de los países, hasta el presente momento, no colocó en práctica los compromisos asumidos en pasadas ocasiones. Como consecuencia, estimativas del Banco Mundial y de las Naciones Unidas indican un déficit de financiamiento en el mundo de por lo menos $us 50 mil millones por año. Mantenido el actual ritmo, las Metas de Desarrollo del Milenio no serán alcanzadas en el plazo previsto en muchos países en desarrollo.

Esa fue precisamente la razón que motivó a los Presidentes de Brasil, Chile, Francia y del Gobierno español, juntamente con el Secretario General de las Naciones Unidas: la necesidad de disminuir el hiato entre los compromisos políticos y el financiamiento al desarrollo. La Declaración de Ginebra dio origen a un Grupo Técnico con el mandato de explorar instrumentos de financiamiento innovadores, capaces de proporcionar a los países en desarrollo fuentes nuevas y estables de recursos.

El informe del Grupo Técnico se basa en los trabajos en desarrollo sobre el tema, inclusive en los actuales esfuerzos en el ámbito de la ONU. El informe también se basa en estudios hechos por economistas y analistas renombrados, los cuales vienen trabajando en la cuestión de los mecanismos innovadores en curso de los últimos años. Diferentemente de la mayor parte de estudios sobre el tema, con todo, el informe no analiza los instrumentos del punto de vista de los problemas regulares de mercado que podrían resolver. El objetivo principal del informe consiste en presentar una lista no exhaustiva de instrumentos viables que podrían ser implementados en corto, mediano y largo plazo, con el único propósito de atraer recursos para la lucha contra el hambre y la pobreza.

Los mecanismos presentados en el informe son divididos en tres categorías principales: mecanismos vinculantes, contribuciones voluntarias e instrumentos de coordinación política. Los instrumentos difieren en formato e intención, variando desde esquemas simples de donaciones voluntarias hasta instrumentos complejos y obligatorios que requerirán la participación de todos los países.

Todos los instrumentos comparten, sin embargo, una serie de principios básicos. Todos están basados en la premisa de la racionalidad económica y son técnicamente viables. Todos podrían generar recursos que se adicionarían – y no sustituirían – los flujos de Asistencia Oficial al Desarrollo (AOD) ya existentes. Los recursos recaudados serían canalizados por agencias bilaterales y multilaterales existentes – el Grupo reconoce la conveniencia de evitarse, lo máximo posible, la creación de estructuras administrativas nuevas y costosas. Además de eso, en razón de las restricciones fiscales enfrentadas por muchos países en desarrollo, los recursos deberían ser canalizados preferentemente bajo la forma de donaciones.

Por fin, los mecanismos propuestos generarían recursos a ser desembolsados de forma transparente, estable y previsible a largo plazo. Los instrumentos no objetivan apenas satisfacer las necesidades urgentes y vitales de los países en desarrollo, sino, al contrario, hacer con que los gobiernos puedan entrar en un proceso de crecimiento económico sustentado con equidad social.

De hecho, el Grupo reconoce que el hambre y la pobreza no serán erradicados a menos que sus causas estructurales sean efectivamente enfrentadas. Eso requiere convergencias continuas de recursos en educación, salud, saneamiento básico e infraestructura a largo plazo. Es sabido que los flujos de AOD hoy existentes, además de ser cuantitativamente insuficientes, sufren variaciones acentuadas en función de las contingencias presupuestarias internas de los países donadores. El abastecimiento de recursos de manera previsible y en montantes adicionales por intermedio de mecanismos innovadores representaría, de esa forma, un gran avance en las políticas de Asistencia Oficial al Desarrollo.

Es importante enfatizar que los mecanismos discutidos en el informe no pretenden sustituir la necesidad de un sistema multilateral de comercio libre y equitativo y de un sistema financiero internacional, capaces de favorecer los esfuerzos domésticos en busca del desarrollo económico.

El informe del Grupo no pretende ser exhaustivo, ni prescribir soluciones específicas. Tampoco pretende presentar respuestas definitivas sobre cuales instrumentos podrían y deberían ser implementados. Al contrario, el informe presenta un conjunto de acciones viables y enfatiza ventajas y potenciales obstáculos a ser superados. El Grupo se mantiene abierto a mecanismos analizados en contextos distintos, así como a contribuciones de otros gobiernos y de la sociedad civil.

El Grupo presta atención para el hecho de que los instrumentos analizados tienen plazos de maduración diferentes: mientras unos podrían ser adaptados a corto plazo, otros requerirán acción política concertada y negociación internacional – y lo restante, es parte del amplio trabajo que se tiene por adelante.

Creemos que el encuentro de líderes mundiales del día 20 de septiembre representará gran oportunidad para el lanzamiento de la discusión sobre mecanismos innovadores de financiamiento en el más alto nivel. Se espera que el encuentro sea el primer paso de un proceso que deberá envolver gobiernos, organizaciones multilaterales, ONGs, empresas, sindicatos y la academia en un esfuerzo conjunto para profundizar y analizar sobre nuevas fuentes de recursos para la lucha contra la pobreza y el hambre.

No se espera que los Jefes de Estado y de Gobierno y otras autoridades presentes endosen el informe del Grupo Técnico el día 20 de septiembre. La Declaración a ser aprobada en el evento es un documento de naturaleza esencialmente política. Su texto refleja las ideas y conceptos principales que fueron incluidos en el informe, y arriba de todo, reafirma los compromisos que fueron asumidos y los desafíos que deben ser superados de aquí en adelante. En particular, la Declaración llama la atención para la necesidad de movilizar a la comunidad internacional en torno del imperativo de encontrarse soluciones concretas y urgentes para solucionar el actual déficit de financiamiento al desarrollo.

Tal movilización requiere, más de que discusiones puramente técnicas, acciones políticas coordinadas en foros multilaterales, particularmente en las Naciones Unidas. Cuanto más la comunidad internacional haga progresos en ese dominio, mayores serán los chances de que el encuentro de alto nivel de la ONU sobre el cumplimiento de las Metas del Milenio en 2005, sea una oportunidad de resultados concretos.